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El vino como tendencia en la gastronomía mexicana

La gastronomía mexicana está en la cumbre del reconocimiento internacional, pero para crear el valor perfecto se necesita un último empujón, que el vino mexicano se convierta en la mayor tendencia para acompañarla. La manera de lograrlo es conociendo distintos tipos de maridaje que se pueden crear con los platillos y vinos nacionales.

El mercado de vino en México se encuentra en crecimiento desde hace años y cada vez se vuelve más fuerte. A pesar de ello, la producción de vino sigue siendo inferior al volúmen de vino importado. 

Según su informe de la Organización Internacional del Vino, el sector vitivinícola mexicano se enfrenta a grandes proyectos en el futuro, la fuerte demanda interna propició un crecimiento del 12% anual en el consumo del vino de los últimos años. La consecuencia de esto fue que una enorme cantidad de empresas vitivinícolas se instalaran en 11 estados, produciendo anualmente 200,000 hectolitros de vino de buena calidad y gran diversidad.
La consecuencia de estos cambios ha sido un impulso para la cultura vinícola en la gastronomía mexicana aumentando en la mente del comensal el consumir producto nacional.

A continuación, presentamos una recomendación para maridar el vino y la gastronomía mexicana.

 

Tacos de barbacoa con un vino tinto con cuerpo: es un platillo que por su carne de borrego, más el cilantro, la cebolla, la salsa y el maravilloso sabor de la tortilla caliente, combina a la perfección. La elección debe ser un vino tinto Cabernet Sauvigon o Merlot; esto debido a que el sabor de la carne es ligero, lo que permite resaltar sus componentes sin que pierda el sabor del vino.

 

Mole Poblano con pollo y vino espumo: a este platillo lo caracteriza una mezcla de sabores con más de veinte ingredientes, dependiendo la receta. El mole tiene la versatilidad de poder maridarse con vino espumoso seco, gracias a la efervescencia, este vino ayudará a resaltar la variedad de ingredientes que contiene este platillo y las tortillas y el arroz terminan de redondear esta experiencia.

 

Enchiladas verdes con vino blanco: gracias a la mezcla de la acidez del tomate verde y la frescura de los complementos (crema y queso) se logra que el vino blanco se convierta en un imperdible. Opta por vinos afrutados con notas cítricas.

 


 

Cochinita pibil y vino tinto: es un platillo icónico del estado de Yucatán, cuya característica al paladar es la acidez que le da la naranja y el axiote, condimento esencial de toda cochinita que aporta color y sabor al platillo. Su mejor compañero será un vino tinto, con sabores intensos.

 

 Ceviche de pescado con vino rosado: Provenientes de casi todas las costas del país, pese a que el platillo posee un nivel de acidez elevado, se marida bien con un vino rosado, ya que nivela lo ácido del limón, logrando así resaltar el sabor del pescado.

 

 

March 06, 2018 escrito por Vinos La Redonda 0 comments